
El empresario y comunicador Gery Soriano, CEO de BavaroMagazine, fijó su posición frente a los recientes casos de abusos policiales en la República Dominicana. Soriano recordó que la Constitución Dominicana, en su Artículo 255, establece que la Policía Nacional tiene como misión salvarguardar la seguridad ciudadana, prevenir y controlar los delitos, perseguir e investigar infracciones penales bajo la dirección legal de la autoridad competente, y mantener el orden público para proteger el libre ejercicio de los derechos y la convivencia pacífica.

Soriano condena las actuaciones de la Policía Nacional en casos donde jóvenes han sido ejecutados de manera extraoficial, aun cuando ya no representaban peligro y se entregaban con las manos levantadas. Hace un llamado al Ministerio del Interior y Policía para verificar y dar seguimiento a estos casos. Aclara que no está a favor de delincuentes ni atracadores, pero tampoco de abusos policiales.
En la República Dominicana se han registrado ejecuciones extraoficiales por parte de agentes policiales, sin que esto haya resuelto el problema de la delincuencia durante años. Soriano insiste en que la Policía debe evaluar qué estrategias funcionan realmente para mejorar su sistema de seguridad y reforzar la confianza ciudadana.
- Reconoce que muchos policías cumplen su deber con honestidad y respeto al debido proceso.
- Señala que el problema actual no es tanto salarial, pues reformas anteriores mejoraron los sueldos, sino de valores y formación ética.
- Propone que se inculquen valores patrios y respeto a los derechos humanos en la formación policial.
- Insta a que el uso del arma reglamentaria sea la última opción en situaciones de peligro, no un recurso para abusar de la ciudadanía.
- Exige que cada arresto sea acompañado de un fiscal, garantizando transparencia y legalidad.
Soriano denuncia que se han visto en redes sociales:
- Golpizas a jóvenes por grupos policiales en forma de abuso.
- Agentes fuera de servicio, en estado de embriaguez, disparando contra ciudadanos.
- Denuncias sin seguimiento, lo que provoca que la sociedad intente tomar justicia por sus propias manos.
Soriano valora el trabajo de los comandantes y agentes que respetan la ley, pero exige que se dé prioridad a los casos de abuso. Afirma que la Policía Nacional debe cambiar su imagen para que la sociedad se sienta segura y no con miedo. Llama a que los agentes que cometen delitos sean procesados en tribunales, no encubiertos en operativos especiales. Concluye que la Policía puede lograr cambios positivos y reducir a cero los maltratos y ejecuciones extraoficiales, y siempre acompañando cada arresto con la presencia de un fiscal.


